Personajes históricos

Las importantes personalidades históricas que influyeron en la construcción del Castillo de Cartaya fueron fundamentalmente tres: Pedro de Zúñiga, Juan II de Castilla y Catalina de Lancáster.


CATALINA DE LANCÁSTER

¿Qué la relaciona con el Castillo de Cartaya? El año en el que se concedió la licencia para la construcción del castillo ella era la reina regente, ya que su hijo Juan II era menor de edad. Fue reina de 1406 a 1418, y esta es su interesante historia.

El matrimonio de Catalina de Lancaster con Enrique III El Doliente, cerró una etapa de la historia de Castilla que se inició con el asesinato de Pedro I el Cruel a manos de su hermano bastardo. Dicho enlace reunía de nuevo a las dos ramas dinásticas enfrentadas. Catalina fue la primera reina de Castilla y España nombrada Princesa de Asturias.

Catalina de Lancaster nació en Hertford, Inglaterra, el 31 de marzo de 1373. Era la hija mayor de Juan de Gante y su segunda esposa, Constanza de Castilla. Constanza era hija de Pedro I el cruel y María de Padilla, por lo que era la última descendiente legítima de la rama dinástica derrocada por los Trastámara. Su suegro y su padre tenían puestos los ojos en Castilla donde los nobles defensores del asesinado rey Pedro deseaban reinstaurar la antigua dinastía. Pero ni Constanza ni su esposo Juan recuperaron en su persona los derechos perdidos. Tendrían que esperar a que su hija Catalina cumpliera sus propios deseos.

Enrique de Trastámara, hermanastro de Pedro el Cruel, había asesinado al rey su hermano en el conocido como regicidio de Montiel el 23 de marzo de 1369. Empezaba así una nueva dinastía en Castilla. Pero el camino no fue fácil pues los defensores del fallecido rey no cesaron de luchar en la sombra convirtiendo Castilla en un reino inseguro. Después de Enrique, reinó su hijo Juan I. El nuevo rey vio en el enlace de su hijo Enrique y Catalina, la nieta del rey Pedro una oportunidad para terminar con el conflicto.

En 1388 en Palencia, se cerraba el tratado de Bayona por el que se aprobaba el enlace entre Enrique y Catalina y se compensaba a Juan de Gante y su esposa Constanza con la cesión de algunas villas e indemnizaciones en metálico. A cambio, los duques de Lancaster renunciaba a cualquier derecho al trono castellano, anulando así, el problema sucesorio.

Ese mismo año, y en la misma ciudad de Palencia, se casaron los nuevos herederos del reino de Castilla. Enrique tenía entonces 10 años, Catalina, 14.

Por primera vez en la historia de Castilla y de España, los príncipes herederos fueron jurados como Príncipes de Asturias, siguiendo al antigua costumbre inglesa de nombrar a los futuros reyes Príncipes de Gales.

Dos años después, el 9 de octubre de 1390, el rey Juan I fallecía. Con tan solo 12 años Enrique, y 16 Catalina, se convertían en reyes de Castilla.

Debido a su corta edad, la pareja real tuvo que esperar ocho años hasta conseguir engendrar un heredero. Primero nacerían María y Catalina, esposas de Alfonso V de Aragón y Enrique de Aragón, respectivamente. El 6 de marzo de 1405 llegaba por fin el ansiado heredero, al que dieron el nombre de Juan.

La larga espera del hijo varón hizo que María fuera educada como futura reina. Su padre, el rey Enrique, había sido apodado El Doliente, por su mala salud, que hacía temer por su vida y por la llegada del heredero. De hecho, poco más de una año después del nacimiento de Juan, Enrique III moría sin haber cumplido los 27 años de edad.

Enrique III había dado claras instrucciones en su testamento sobre el destino de su reino. Al tener su hijo Juan solamente dos años, Enrique ordenó en sus últimas voluntades que la regencia de Castilla recayera sobre su esposa Catalina y su hermano, Fernando, conocido posteriormente como El de Antequera.

Durante 6 años Catalina ejerció la regencia de su hijo al lado de su cuñado con cierta tranquilidad a pesar de alguna que otra desavenencia política. Pero en 1412, cuando el Compromiso de Caspe eligió a Fernando como rey de Aragón, este renunció a su cargo en Castilla no sin antes nombrar un Consejo de tutores para su sobrino, algo que molestó a Catalina.

Pero en 1416, la muerte de Fernando dejó el camino libre a la reina para ejercer la regencia y la tutoría de su hijo en solitario.

En los últimos años de su vida, Catalina se convirtió en una mujer obesa y demasiado aficionada al alcohol. A pesar de ello, y de que la historia se encargara de destacar sus defectos, no así los de otros reyes que fueron hombres, Catalina mantuvo la regencia de Castilla hasta su muerte con prudencia y buen gobierno, a la vez que no olvidó la educación de su hijo.

Catalina de Lancáster no pudo ver coronar a Juan. Falleció el 2 de junio de 1418 en Valladolid, con 44 años de edad. Un año después, con 14 años, Juan era declarado mayor de edad.

La que sería abuela de Isabel I de Castilla, conocida como la Reina Católica, descansa en la Capilla de los Reyes Nuevos de Toledo.

[subir]


JUAN II DE CASTILLA

¿Qué le relaciona con el Castillo de Cartaya? Era la persona que tenía los derechos dinásticos para reinar cuando se concedió la licencia para la construcción del castillo, pero debido a que no era mayor de edad reinó su madre hasta que murió en 1418. Un año después fue declarado mayor de edad con tan sólo 14 años y reinó durante toda la construcción del castillo. Esta es la historia del padre de Isabel La Católica.

Nació en Toro, en el palacio del Real Monasterio de San Ildefonso. Tenía sólo dos años de edad cuando murió su padre, en 1406. Los regentes fueron su madre, Catalina de Lancáster y su tío paterno, Fernando de Antequera, que llegaron a un acuerdo que dividía el reino en dos partes.

Durante su minoría de edad se reanudó la guerra contra el reino nazarí de Granada (de 1410 a 1411) y hubo acercamientos a Inglaterra en 1410 y con Portugal en el año 1411. Tras el Compromiso de Caspe (1412), el regente Fernando abandonó Castilla, pasando a ser rey de la Corona de Aragón con el nombre de Fernando I, dejando en su lugar a varios lugartenientes: el obispo Juan de Sigüenza, el obispo Pablo de Santa María de Cartagena, Enrique Manuel de Villena, y Per Afán de Ribera el viejo, adelantado mayor de Andalucía. En esta época fue suscrito un Concordato con la Santa Sede, siendo papa Martín V, concordato que está considerado el primero suscrito en la Historia de España. Catalina de Lancaster moría el 2 de junio de 1418 y en el mes marzo de 1419, Juan fue declarado mayor de edad, cuando tenía catorce años, en las Cortes celebradas en la villa de Madrid.

Poco después Juan II contrajo matrimonio con su prima hermana María de Aragón, hija de su tío Fernando I. El matrimonio se celebró en Ávila el 4 de agosto de 1420, mismo año en el que concedió el título de «Ciudad» a Villa-Real, actual Ciudad Real.

En esta fase, Juan II deposita su confianza en Álvaro de Luna, con quien según sospechaba el historiador Gregorio Marañón pudo haber tenido una relación carnal, teniendo tanta influencia sobre el rey que incluso, en 1422, éste llegaría a nombrarle condestable de Castilla a pesar de la oposición de la nobleza. Esto provoca el enfrentamiento con los intereses de los Infantes de Aragón y los nobles castellanos coaligados con ellos, con episodios como el fracasado golpe de Tordesillas de 1420. El apoyo de Alfonso V de Aragón a sus hermanos, los infantes, traería la guerra entre Castilla y Aragón (1429–30). Se resolvería con la victoria de Álvaro de Luna y la expulsión de los infantes.

En 1445 falleció María de Aragón y Juan, en segundas nupcias, se casó con Isabel de Portugal. El matrimonio se celebró en Madrigal de las Altas Torres el 17 de agosto de 1447.

La reina infundió en Juan II un desapego creciente con el condestable Álvaro de Luna, quien fue arrestado, juzgado y ejecutado por degollamiento en la Plaza Mayor de Valladolid el 3 de junio de 1453. Muerto el condestable, fue sustituido en el gobierno por el Obispo Barrientos.

Juan II de Castilla falleció un año después, el 22 de julio de 1454, en la ciudad de Valladolid, diciendo en el momento de su muerte: «Naciera yo hijo de un labrador e fuera fraile del Abrojo, que no rey de Castilla». Fue sucedido en el trono por su hijo Enrique IV de Castilla.

[subir]


PEDRO DE ZÚÑIGA Y LEIVA

¿Qué le relaciona con el Castillo de Cartaya? Todo. Es el primer responsable de su construcción puesto que fue él quien solicitó y obtuvo el permiso para su construcción.

Hijo de Diego López de Stúñiga, que A lo largo de su vida participó en los más destacados acontecimientos políticos de su época y colocó a su familia en el más alto lugar; desempeñó importante dignidades y su poderío económico fue muy destacable. A su muerte, sus señorios se extendían por amplias zonas españolas: La Rioja, Castilla, León, Extremadura y Andalucía.

Casado con Isabel Pérez de Guzmán y Ayala en 1407 de la que recibe los dominios de Gibraleón, Olvera y otras heredades.

Padre de Alvaro I de Zúñiga y Leiva. X Señor de Gibraleón.  Noble de gran influencia en la Corona de Castilla. Perteneció al Consejo de Castilla.

Títulos nobiliarios:  1º Conde de Plasencia y Trujillo. 1º Conde de Ledesma. 1º Conde de Bejar.

Pedro de Zúñiga pertenece a uno de los linajes nobiliarios que ascendieron política y socialmente a la llegada de los Trastámaras

Como señor de Gibraleón y Alcalde  mayor de Sevilla, desarrolla una importante actividad en el ámbito andaluz: participa en las campañas que a partir de 1406 inicia el infante don Fernando contra el reino de Granada.

Siendo Alcalde Mayor de Sevilla se ve envuelto en las luchas sostenidas en la ciudad entre bandos nobiliarios por obtener el control del gran concejo hispalense. Fruto de estas luchas instala y construye el Castillo en Cartaya a partir de 1417.

[subir]

Cuéntaselo a tus amigos:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestDigg thisShare on TumblrShare on RedditEmail this to someonePrint this page